El perro que se ha convertido en alcalde honorífico de un pueblo
No promete nada. Y aun así, es el más querido.
Un pequeño municipio ha nombrado alcalde honorífico a un perro que lleva años paseándose por las calles y acompañando a los vecinos en su día a día.
El animal se ha convertido en una especie de mascota oficial del pueblo. Todo el mundo lo conoce, lo cuida y presume de él. El nombramiento fue simbólico, pero la reacción fue inmediata: fotos, memes y visitas al pueblo.
Los vecinos aseguran que “no toma decisiones, pero anima más que muchos políticos”.
Y visto lo visto, puede que tengan razón.
